Los dispositivos de Ajax utilizan un algoritmo digital para detectar el movimiento humano. Siempre que las mascotas midan menos de 50 cm (hasta 80 cm en detectores de exterior) y pesen hasta 20 kg, no deberían producirse activaciones de alarma por el movimiento de estas mascotas siempre y cuando los detectores se hayan instalado correctamente.
Los detectores de movimiento basados en sensores infrarrojos, detectan radiación infrarroja o, en otras palabras, el calor. La lente Fresnel de los detectores Ajax enfocan la radiación infrarroja en el sensor IR del detector. Luego, las señales del sensor se envían al microprocesador, que las convierte en datos digitales. A continuación, se realiza un análisis y una evaluación de amenazas, que es precisamente la diferencia clave entre los detectores inteligentes y sus homólogos rudimentarios.
Al conocer la intensidad de la radiación infrarroja y la dinámica del movimiento de origen, los algoritmos de software determinan la naturaleza y el detector decide si provoca la alarma o la ignora.