La Basílica de San Prudencio de Armentia, situada a las afueras de Vitoria-Gasteiz, es uno de los templos románicos más emblemáticos de Álava. Su origen se remonta al siglo XII, y hoy en día sigue siendo un lugar de culto y visita con un importante valor histórico y cultural.
Nuestro cliente nos trasladó un problema claro: en los últimos tiempos se habían producido actos vandálicos y manipulaciones tanto en el lampadario como en el cofre de donaciones de la cofradía. Ante esta situación, se decidió actuar con un doble objetivo:
- Disuadir posibles actos indebidos
- Garantizar la seguridad de los bienes
Análisis inicial, planteamiento y ejecución
Tras una visita junto al párroco, identificamos claramente los puntos críticos. La solución propuesta fue la instalación de un sistema de videovigilancia sencillo pero eficaz, compuesto por dos cámaras orientadas exclusivamente a las zonas afectadas.
En este tipo de entornos, es especialmente importante cumplir con la normativa de protección de datos, por lo que se evitó en todo momento captar zonas de culto innecesarias.
Anclaje del armario de seguridad
La instalación del armario de seguridad fue uno de los primeros retos técnicos a los que nos enfrentamos. Se trata de un elemento con un peso considerable y, además, con un cierto voladizo respecto a la pared, lo que obliga a garantizar una fijación robusta en pared de piedra y completamente segura.
Al comenzar a trabajar sobre la pared, nos encontramos con una dificultad importante: la capa superficial no ofrecía consistencia alguna, ya que estaba compuesta por una mezcla de tierra y arenilla. Esto hacía imposible utilizar un anclaje convencional en muros antiguos, ya que los tacos no llegaban a fijarse correctamente.
Para solucionar este problema, realizamos pequeñas rozas en los puntos de anclaje hasta encontrar la piedra estructural original del muro. Una vez alcanzada esta base sólida, procedimos a realizar el anclaje con las garantías necesarias, asegurando una correcta instalación de armario de seguridad en pared irregular.
Además, no nos limitamos únicamente a fijar las escuadras, sino que reforzamos el conjunto anclando también el propio armario, asegurando así una instalación robusta y duradera. Todo ello se realizó manteniendo el nivelado en la medida de lo posible, algo especialmente complejo en superficies irregulares como las de este tipo de construcciones históricas.
Canalización y trazado del cableado
Una vez asegurado el armario, comenzamos con el tendido del cableado, una fase clave para garantizar tanto el correcto funcionamiento del sistema como un acabado profesional en cualquier instalación de videovigilancia en edificios históricos.
La instalación se realizó por la parte trasera del muro, en una zona no visible para el público, con el objetivo de preservar al máximo la estética de la basílica. Aun así, esto no implica descuidar el acabado, ya que consideramos fundamental que cualquier canalización de cableado estructurado esté correctamente ejecutada.
Para adaptarnos a la geometría del entorno, utilizamos una combinación de tubo rígido de PVC en los tramos rectos y tubo flexible industrial en aquellos puntos donde era necesario salvar giros o irregularidades de la pared.
Como es habitual en nuestros trabajos, empleamos nivel láser en instalaciones eléctricas y de red para garantizar la máxima rectitud posible. Esto no solo aporta un acabado limpio y profesional, sino que también facilita futuras intervenciones o mantenimientos.
Paso de muros en estructura antigua
El paso de muros fue, sin duda, una de las fases más exigentes de la instalación, tanto por la dureza del material como por las limitaciones de espacio propias de una instalación de cableado en muros de piedra.
En un primer punto, utilizamos una broca de 60 cm de longitud para atravesar un muro de aproximadamente 50 cm. Sin embargo, el principal problema no fue la longitud, sino el espacio disponible para trabajar, ya que el pasillo era extremadamente estrecho. Esto nos obligó a iniciar la perforación en diagonal para poder posicionar posteriormente el taladro en línea recta.
En otro de los puntos críticos, la situación fue aún más exigente. Fue necesario emplear una broca de 1 metro de longitud, quedando apenas unos centímetros de margen al atravesar completamente el muro. Este tipo de trabajos requiere experiencia en perforación de muros gruesos en edificios antiguos y el uso de maquinaria adecuada.
Gracias al uso de un martillo profesional, conseguimos realizar el paso de forma rápida y controlada, evitando desviaciones y dejando el hueco perfectamente preparado para el entubado y el paso del cableado.
Verificación del cableado
Una vez finalizado el tendido del cableado y crimpados los conectores, llevamos a cabo una fase que consideramos imprescindible: la comprobación de todos los cables de red en cualquier instalación de red Ethernet profesional.
Aunque el crimpado se realice correctamente y se tenga experiencia, siempre existe la posibilidad de que se produzca algún fallo, ya sea por un mal contacto, un cruce de pares o cualquier otro pequeño error.
Por este motivo, utilizamos un tester de cable de red RJ45 para verificar la continuidad y el orden correcto de los ocho hilos en cada cable. Este proceso nos permite asegurarnos de que la instalación funcionará correctamente desde el primer momento.
Es un paso sencillo, pero fundamental para evitar problemas posteriores que podrían implicar revisiones o incidencias en el sistema.
Problema eléctrico y solución adoptada
Durante la fase de puesta en marcha, nos encontramos con una situación inesperada que comprometía directamente el funcionamiento del sistema de videovigilancia profesional.
El cuadro eléctrico existente en la zona, instalado probablemente de forma provisional debido a trabajos arqueológicos, estaba alimentado a través de un interruptor accesible que también controlaba la iluminación. Esto provocaba que el sistema se apagara al apagar dicho interruptor, algo totalmente incompatible con una instalación de cámaras de seguridad con alimentación permanente.
Tras realizar las comprobaciones necesarias con polímetro, confirmamos que no existía una alimentación estable.
La solución fue localizar el cuadro principal de la basílica y crear una línea independiente exclusivamente para el sistema de videovigilancia. Esta nueva línea se protegió mediante un diferencial y magnetotérmico dedicados, garantizando así tanto la seguridad eléctrica como la continuidad del servicio.
Además, se utilizaron bornas para asegurar las conexiones, siguiendo siempre las buenas prácticas en cualquier instalación eléctrica profesional.
Instalación de cámaras e integración estética
Uno de los aspectos más importantes en este tipo de proyectos es lograr un equilibrio entre seguridad y estética, especialmente en una instalación de cámaras en edificios históricos.
Las cámaras instaladas, de color blanco de origen, podían resultar visualmente llamativas sobre una pared de piedra. Por ello, decidimos adaptar su apariencia mediante un pintado en un tono similar al entorno, consiguiendo así una integración estética de cámaras de seguridad mucho más natural.
El objetivo no era ocultarlas completamente, sino evitar que se conviertan en un elemento que rompa la estética del lugar, manteniendo al mismo tiempo su función disuasoria.
Además, se cuidaron todos los detalles finales, incluyendo el recrecido de las zonas donde se realizaron rozas, reflejando un acabado propio de una instalación profesional de videovigilancia.
Señalización y cumplimiento del RGPD
Por último, y como parte fundamental de cualquier sistema de videovigilancia conforme al RGPD, se llevó a cabo la instalación de la señalización obligatoria.
Se colocaron carteles de zona videovigilada en la entrada principal de la basílica, así como en los puntos específicos donde se habían producido incidencias: el lampadario y el cofre de donaciones.
De esta forma, no solo se cumple con el Reglamento General de Protección de Datos, sino que también se refuerza el efecto disuasorio del sistema, informando claramente a cualquier persona de la existencia de cámaras.
Para completar la instalación, se coordinó con la empresa encargada de protección de datos la elaboración de toda la documentación necesaria, dejando el sistema completamente regularizado tanto a nivel técnico como legal.
Resultado final
El resultado es un sistema de videovigilancia:
- Discreto
- Integrado en un entorno histórico
- Técnicamente robusto
- Legalmente conforme
Una instalación que demuestra que es posible aplicar soluciones de seguridad modernas respetando al máximo el patrimonio y la estética del entorno.

















