En este proyecto hemos trabajado para un cliente del sector logístico, con una nave industrial de grandes dimensiones equipada con seis muelles de carga, donde diariamente se realizan operaciones de entrada y salida de mercancía mediante tráileres.
El objetivo era claro:
👉 tener control visual del proceso de carga y descarga, de forma que se pudieran detectar:
- errores en los procesos logísticos
- golpes o caídas de mercancía
- incidencias durante la manipulación
- y disponer de evidencias ante posibles reclamaciones
Como siempre, la solución no pasa solo por “poner cámaras”, sino por analizar, diseñar y ejecutar correctamente todo el sistema.
Visita previa y análisis técnico: la base de cualquier instalación
Antes de plantear cualquier propuesta, visitamos la nave y pisamos el terreno. No diseñamos sistemas «desde el despacho».
Durante esta fase analizamos:
- dimensiones reales de la nave
- altura de los pilares y estructura
- distancias entre puntos
- ángulos de visión necesarios
- rutas seguras para el cableado
- puntos de alimentación eléctrica existentes
- posibles ampliaciones futuras
Gracias a este análisis, se definió un sistema inicial compuesto por dos cámaras, estratégicamente ubicadas, dejando toda la infraestructura preparada para crecer si el cliente lo necesita en el futuro.
Preparación del material, canalización y tendido del cableado
Antes de iniciar cualquier trabajo, se realizó una preparación exhaustiva del material y de la zona de instalación, organizando herramientas, equipos de protección individual y elementos de canalización para que todo el proceso se desarrollara de forma ordenada y segura. Este tipo de instalaciones en naves logísticas de gran altura requieren una planificación previa muy detallada, ya que influyen factores como las distancias, las alturas, la estructura del edificio y los recorridos óptimos del cableado.
Para garantizar una ejecución limpia y precisa, se utilizó láser de proyección tanto en vertical como en horizontal, permitiendo definir con exactitud los trazados del tubo y asegurando recorridos rectos y alineados desde el origen hasta los puntos finales de instalación. Toda la canalización se realizó combinando tubo rígido y flexible de uso industrial, unidos mediante manguitos mixtos, lo que permitió adaptarse a pilares, vigas y cambios de plano sin comprometer la protección del cable en ningún momento.
La instalación se llevó a cabo íntegramente mediante plataforma elevadora, siguiendo estrictamente las medidas de seguridad para trabajos en altura: uso de EPIs, casco, arnés, guantes, calzado de seguridad y sistemas de anclaje. Durante esta fase se procedió al tendido completo del cableado de red, recorriendo varios metros por el interior de la nave hasta alcanzar el punto de destino, dejando el cable perfectamente protegido, fijado y preparado para su posterior comprobación y conexión.
Colocación del armario, verificación de cableado e instalación de cámaras
Una vez finalizado el tendido del cableado, se procedió en primer lugar a la instalación del armario metálico de seguridad, que actúa como punto central del sistema y aloja tanto el videograbador como el switch PoE. La colocación del armario se realizó utilizando nivel láser y nivel manual, asegurando una instalación perfectamente alineada y nivelada. Aunque el anclaje principal ya era robusto, se reforzó el voladizo mediante escuadras metálicas, aportando un extra de estabilidad y seguridad al conjunto.
Además, se preparó el armario para recibir por separado la alimentación eléctrica y el cableado de datos, garantizando orden, seguridad y facilidad de mantenimiento.
Para la alimentación del sistema se instaló una caja de derivación específica, tomando corriente de una bajante existente y evitando el uso de enchufes accesibles que pudieran ser desconectados accidentalmente.
Como medida adicional de seguridad, se bajó el magnetotérmico de la línea correspondiente durante los trabajos, evitando cualquier riesgo durante la manipulación del cableado eléctrico. Todo el cableado se realizó de forma profesional, utilizando borneros de tornillo y punteras en todos los conductores para asegurar conexiones limpias, fiables y seguras en el tiempo.
Una vez finalizada la instalación del armario de seguridad y debido a que los trabajos se prolongaron hasta el final de la jornada, la intervención continuó ya en horario nocturno, con escasas condiciones de iluminación dentro de la nave. En este contexto, se procedió al anclaje de las cajas herméticas Dahua sobre el pilar, colocándolas en posición horizontal y alineadas mediante láser, con una separación aproximada de 40 cm entre ambas.
Desde cada caja se extrajo su correspondiente cable de red, realizando todos los trabajos con apoyo de linterna, debido a la falta de iluminación ambiental en la zona. Una vez preparados los puntos de conexión, se llevó a cabo la comprobación del cableado de red de extremo a extremo, siguiendo nuestro procedimiento habitual para verificar continuidad, orden de pares y ausencia de errores.
Tras validar el correcto estado del cableado, se procedió al cierre de las cajas herméticas y al anclaje definitivo de las cámaras, dejándolas listas para su configuración y puesta en servicio.
Etiquetado, orden interior del armario y configuración del sistema
Con la instalación física finalizada, se procedió al ordenado y etiquetado profesional de todo el cableado dentro del armario de seguridad, identificando claramente cada latiguillo y cada conexión. Este paso, aunque no siempre visible para el cliente, es fundamental para facilitar futuras tareas de mantenimiento, ampliaciones del sistema o diagnósticos rápidos ante cualquier incidencia.
Una vez organizado el interior del armario, se realizó la puesta en marcha del videograbador y del switch PoE, verificando el correcto encendido de todos los dispositivos y la comunicación con las cámaras instaladas. A continuación, se llevó a cabo la configuración de los parámetros del sistema, ajustando los valores habituales que configuramos en este tipo de instalaciones, como son la calidad y resolución de imagen, el balance de iluminación según las condiciones reales de la nave, la tasa de grabación, la compresión de vídeo, los horarios de grabación y la correcta gestión del almacenamiento.
Asimismo, se revisaron aspectos clave como la estabilidad de la red, la detección correcta de las cámaras, la visualización en tiempo real y la reproducción de grabaciones, dejando el sistema completamente operativo y ajustado a las necesidades reales del entorno logístico.
Cumplimiento del RGPD y cierre del proyecto
Como parte final del proyecto, se garantizó el cumplimiento íntegro del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), aspecto imprescindible en cualquier instalación de videovigilancia en entornos laborales. Se formalizó el contrato de prestación de servicios, junto con las correspondientes cláusulas informativas para los trabajadores, dejando constancia del tratamiento de las imágenes y de los derechos asociados.
Además, se instaló la cartelería obligatoria de zona videovigilada en los accesos a la nave y en las zonas visibles donde se encuentran las cámaras, asegurando que la señalización fuera clara, visible y conforme a la normativa vigente. De este modo, el sistema no solo cumple una función operativa y de seguridad, sino que también se ajusta plenamente a los requisitos legales.
Con todo ello, el cliente dispone ahora de un sistema de videovigilancia robusto, seguro y escalable, diseñado específicamente para el control de los muelles de carga y preparado para futuras ampliaciones. Un proyecto que refleja nuestra forma de trabajar: análisis previo, ejecución cuidada, atención al detalle y cumplimiento normativo, incluso en entornos industriales complejos.





















