En esta ocasión vamos a mostrar un caso real de intervención sobre un servidor NAS QNAP empresarial que presentaba varios problemas críticos de hardware y almacenamiento que podían haber terminado en una pérdida completa de datos.
Se trataba de un cliente que utiliza este equipo como sistema principal de almacenamiento y virtualización, alojando en él varias máquinas virtuales, carpetas compartidas y diferentes servicios internos de la empresa.
El cliente contactó con nosotros tras detectar que ya no podía guardar información en las carpetas compartidas del servidor y que el sistema mostraba además alertas relacionadas con un fallo de ventilación. Tras una primera conexión remota al equipo, comprobamos rápidamente que existían dos incidencias importantes:
- Un problema en el ventilador de la tarjeta de expansión QNAP QM2, encargada de gestionar dos discos NVMe utilizados para virtualización.
- Un RAID 5 degradado compuesto por tres discos mecánicos de 3 TB, donde uno de los discos ya había fallado completamente.
Debido a la urgencia de la situación y al riesgo real de pérdida de información, el cliente trasladó el servidor NAS a nuestras instalaciones de Vitoria-Gasteiz para realizar un diagnóstico completo y proceder con la recuperación segura de toda la infraestructura de almacenamiento.
Recepción del QNAP y extracción urgente de la información
Nada más recibir el equipo en nuestras instalaciones, la prioridad no fue intentar reparar el RAID ni sustituir discos inmediatamente. El primer objetivo fue salvar toda la información crítica antes de realizar cualquier intervención sobre el almacenamiento.
En muchos casos, un sistema RAID degradado puede continuar funcionando aparentemente con normalidad hasta que se intenta reconstruir el conjunto. Es precisamente en ese momento cuando suelen aparecer errores ocultos en otros discos que terminan provocando una pérdida total del volumen.
Por este motivo, antes de tocar absolutamente nada, procedimos a:
- Exportar las cuatro máquinas virtuales alojadas en el NAS.
- Extraer copias de seguridad completas de los datos del cliente.
- Guardar capturas y configuraciones internas del sistema QNAP.
- Revisar usuarios, permisos, privilegios y estructura de almacenamiento.
- Intentar estabilizar el sistema para minimizar el riesgo de corrupción de datos.
Gracias a esta actuación preventiva conseguimos asegurar toda la información crítica del cliente antes de comenzar las tareas avanzadas de diagnóstico y recuperación del RAID degradado.
Diagnóstico interno del hardware y detección de los fallos
Una vez asegurada toda la información crítica del cliente, procedimos a realizar una inspección física completa del servidor QNAP para localizar el origen exacto de las incidencias detectadas.
Tras desmontar la tapa superior del NAS y revisar visualmente todos los componentes internos, confirmamos el fallo en la tarjeta de expansión QNAP QM2 encargada de gestionar los discos NVMe utilizados por las máquinas virtuales.
Aunque inicialmente el sistema únicamente mostraba una alerta relacionada con el ventilador, el problema real era más complejo. El pequeño ventilador integrado en la tarjeta sí giraba, pero lo hacía a unas revoluciones inferiores a las especificadas por el fabricante y además presentaba rozamiento interno en el motor.
Este tipo de avería puede parecer menor, pero supone un riesgo importante en entornos de virtualización, ya que los discos NVMe trabajan a temperaturas elevadas y necesitan una correcta refrigeración para mantener tanto el rendimiento como la estabilidad del sistema.
Un funcionamiento incorrecto del ventilador puede terminar provocando:
- Sobrecalentamiento de los discos NVMe.
- Reducción drástica de la vida útil de los SSD.
- Pérdidas de rendimiento.
- Bloqueos de máquinas virtuales.
- Riesgo de corrupción de datos a largo plazo.
Además del fallo de refrigeración, continuamos con el análisis completo del conjunto de almacenamiento mecánico donde se encontraba el problema principal del sistema.
Análisis del RAID 5 degradado y comprobación de discos
El NAS disponía de un RAID 5 compuesto por tres discos mecánicos WD Red de 3 TB, utilizado como almacenamiento principal de datos.
Tras analizar individualmente cada unidad, confirmamos una situación bastante más delicada de lo que inicialmente parecía:
- El disco número 1 había sufrido un fallo completo y ya no era funcional.
- El disco número 2 seguía operativo, aunque acumulaba muchas horas de funcionamiento.
- El disco número 3 presentaba errores de lectura y bloques defectuosos.
A simple vista podría parecer que un RAID 5 todavía debería poder regenerarse simplemente sustituyendo el disco averiado por uno nuevo. Sin embargo, la reconstrucción de un RAID depende completamente de que el resto de discos del conjunto se encuentren en buen estado.
En este caso, el tercer disco presentaba suficientes errores como para que el propio sistema QNAP lo considerase una unidad no confiable para iniciar la regeneración del RAID.
Intentamos diferentes procedimientos avanzados mediante acceso SSH y comandos de bajo nivel para forzar el reensamblado y la resincronización del conjunto, pero todas las pruebas terminaron confirmando el mismo problema: el estado del tercer disco impedía reconstruir el almacenamiento de forma segura.
Esta situación es mucho más habitual de lo que parece en sistemas RAID con muchos años de funcionamiento continuado, especialmente cuando no existe una monitorización periódica del estado SMART de los discos.
Sustitución del hardware defectuoso y ampliación de capacidad
Una vez confirmado que el conjunto RAID original no podía regenerarse de forma segura, tomamos la decisión de sustituir completamente los componentes afectados para garantizar la estabilidad futura del sistema.
Aprovechando además que el almacenamiento disponible del NAS se encontraba ya alrededor del 83% de ocupación, recomendamos al cliente realizar también una ampliación de capacidad para evitar volver a encontrarse a corto plazo con problemas de espacio.
Para ello procedimos a:
- Sustituir los tres discos mecánicos originales de 3 TB.
- Instalar nuevos discos WD Red Plus de 4 TB, diseñados específicamente para entornos NAS y funcionamiento continuo 24/7.
- Reemplazar la tarjeta de expansión QNAP QM2 defectuosa.
- Mantener los discos NVMe originales del cliente, ya que su estado todavía era correcto.
- Preparar un nuevo conjunto de almacenamiento completamente estable y fiable.
Este tipo de actuaciones permiten no solo solucionar la avería actual, sino también mejorar el rendimiento general y aumentar la vida útil de toda la infraestructura de almacenamiento.
Instalación del nuevo almacenamiento y reconstrucción del sistema
Con el nuevo hardware ya disponible, comenzamos el proceso de instalación y reconstrucción del sistema de almacenamiento.
Los tres nuevos discos de 4 TB fueron instalados en sustitución del antiguo conjunto RAID degradado, creando una nueva estructura de almacenamiento mucho más fiable y con mayor capacidad disponible para el crecimiento futuro de la empresa.
Posteriormente instalamos también la nueva tarjeta de expansión QM2 para volver a conectar los discos NVMe utilizados por las máquinas virtuales del cliente.
Una vez sustituido todo el hardware defectuoso, procedimos a:
- Configurar nuevamente el almacenamiento.
- Restaurar las configuraciones guardadas previamente.
- Reimportar las máquinas virtuales exportadas al inicio de la intervención.
- Verificar permisos, accesos y comparticiones.
- Comprobar el correcto funcionamiento general del NAS.
- Validar temperaturas, estado SMART y estabilidad del sistema.
Gracias a haber realizado inicialmente una extracción preventiva completa de los datos, pudimos trabajar sobre el sistema con total seguridad y minimizar enormemente el riesgo de pérdida de información durante toda la intervención.
Una vez finalizados todos los trabajos en nuestras instalaciones, nos desplazamos hasta la oficina del cliente en Basauri para reinstalar nuevamente el servidor en su rack de comunicaciones y verificar el correcto funcionamiento de toda la infraestructura en entorno real.
Durante la puesta en marcha comprobamos correctamente:
- La conexión con el servidor de dominio.
- El acceso a las aplicaciones corporativas.
- El funcionamiento de las carpetas compartidas.
- La conectividad remota mediante RDP.
- El correcto arranque y funcionamiento de las máquinas virtuales.
De esta forma pudimos asegurar que todo el entorno volvía a estar completamente operativo antes de dar por finalizada la intervención.
Importancia del mantenimiento y monitorización en servidores NAS
Este caso refleja perfectamente uno de los problemas más habituales que encontramos en entornos empresariales: sistemas NAS que continúan funcionando aparentemente con normalidad durante años hasta que varios fallos terminan apareciendo prácticamente al mismo tiempo.
Un RAID no sustituye a una copia de seguridad y tampoco garantiza por sí solo la integridad de los datos. Cuando un disco falla, el resto de unidades del conjunto suelen haber trabajado durante exactamente el mismo tiempo y bajo las mismas condiciones, por lo que es relativamente frecuente que aparezcan errores adicionales durante una regeneración.
Además, elementos aparentemente secundarios como un ventilador defectuoso pueden terminar afectando directamente a componentes críticos como discos SSD NVMe o sistemas de virtualización.
Por este motivo, resulta fundamental realizar revisiones periódicas de:
- Estado SMART de los discos.
- Temperaturas.
- Alertas del sistema.
- Estado de los RAID.
- Funcionamiento de ventiladores y refrigeración.
- Capacidad libre disponible.
- Estado de copias de seguridad.
En este caso conseguimos recuperar íntegramente toda la infraestructura del cliente, incluyendo datos y máquinas virtuales, sustituyendo además el hardware defectuoso y dejando el sistema preparado para seguir funcionando con mayor capacidad y fiabilidad.








