A finales de enero de 2026 nos desplazamos hasta una comunidad de vecinos ubicada en la calle Boulevard de Salburua, en Vitoria-Gasteiz, tras recibir el aviso por parte de la presidencia de la comunidad debido a los continuos actos vandálicos en el portal y en las distintas zonas comunes del edificio.
Durante la visita técnica pudimos comprobar de primera mano el estado en el que se encontraba la instalación. Las paredes presentaban numerosos desconchones, rozaduras, marcas y suciedad acumulada fruto del vandalismo reiterado sufrido durante los últimos meses. Además, también se habían producido daños y manipulaciones sobre elementos de seguridad del edificio, incluyendo el uso indebido y la sustracción de extintores, algo que además de generar un importante coste económico para la comunidad, provocaba un deterioro evidente de la imagen y conservación del portal.
Las zonas afectadas no se limitaban únicamente a un punto concreto, sino que el deterioro era visible en distintas áreas del portal, incluyendo pasillos, accesos, zonas cercanas al ascensor y escaleras comunitarias, donde podían apreciarse marcas, rozaduras y desperfectos acumulados fruto del vandalismo continuado.
Durante el análisis técnico también detectamos una de las principales dificultades de la instalación: la complejidad del paso del cableado. A diferencia de otros portales donde existe falso techo registrable o elementos desmontables que facilitan el acceso interior, en este caso nos encontramos con un techo completamente ciego de pladur, con las luminarias totalmente encastradas y sin ningún tipo de acceso sencillo a la parte superior.
Esto condicionaba completamente la instalación y nos obligaba a planificar cuidadosamente cómo realizar el tendido de cableado de red para cámaras de seguridad hacia cada una de las cámaras sin comprometer la estética del portal ni la protección mecánica del cableado.
Tras estudiar las distintas alternativas, propusimos a la comunidad una solución compuesta por:
- Tres cámaras de videovigilancia tipo domo.
- Cobertura independiente para cada escalera y para el pasillo longitudinal.
- Videograbador centralizado.
- Instalación del sistema dentro de un armario de seguridad metálico ubicado en el cuarto de contadores.
La propuesta fue presentada a la comunidad y, tras su aprobación meses después, esta misma semana comenzamos finalmente los trabajos de instalación.
Tendido de cableado mediante canalización mixta en techo ciego
Una vez aprobada la propuesta por parte de la comunidad, comenzamos los trabajos de instalación centrándonos en una de las fases más complejas de todo el proyecto: el paso del cableado de red para las cámaras de videovigilancia.
Aunque desde el exterior pueda parecer una tarea sencilla, la realidad es que este portal presentaba una importante dificultad técnica debido a sus características constructivas. El edificio disponía de un techo completamente ciego de pladur, sin registros practicables y con las luminarias totalmente encastradas, lo que impedía acceder cómodamente a la parte superior del falso techo como ocurre en muchas otras comunidades de vecinos.
Además, la altura del portal hacía todavía más complejos los trabajos de instalación y guiado del cableado, obligándonos a planificar cuidadosamente cada recorrido antes de comenzar los trabajos.
Para poder realizar el tendido fue necesario abrir pequeños registros estratégicos en distintos puntos del falso techo, permitiendo acceder al interior de la perfilería de pladur y guiar correctamente las canalizaciones entre las distintas zonas del portal.
En algunos tramos utilizamos guías pasacables e incluso un metro, a modo de guía, para salvar zonas completamente inaccesibles, mientras que en otros fue necesario combinar tubo corrugado industrial y tubo rígido de PVC, adaptándonos en cada momento a las limitaciones del espacio disponible y al recorrido más adecuado para proteger correctamente el cableado.
Desde el primer momento tuvimos claro que no queríamos realizar un tendido de cable “suelto” por encima del falso techo. Aunque este tipo de instalación puede ahorrar tiempo inicialmente, en nuestra experiencia termina siendo mucho más vulnerable frente a roces, movimientos, futuras intervenciones de otros gremios o incluso daños provocados por la propia perfilería metálica del pladur, que en muchas ocasiones presenta cantos vivos capaces de deteriorar el aislamiento del cableado con el paso del tiempo.
Por ello decidimos realizar una canalización protegida para el sistema de videovigilancia, utilizando principalmente:
- Tubo corrugado industrial de 25 mm en las zonas con recorridos más complejos o cambios de dirección.
- Tubo rígido de PVC en los tramos longitudinales más rectos.
- Grapados y fijaciones mecánicas sobre la perfilería metálica del falso techo siempre que era posible.
Esta combinación nos permitió conseguir un equilibrio entre flexibilidad, protección mecánica y facilidad de paso del cableado, especialmente en los recorridos más largos del pasillo principal que conecta ambas escaleras del portal.
En determinadas zonas también se instalaron cajas de derivación interiores para facilitar futuras labores de mantenimiento y permitir una mejor organización del cableado, dejando además pequeñas reservas de cable de red para facilitar posibles sustituciones, ampliaciones o tareas de servicio técnico en el futuro.
Todo el cableado quedó protegido frente a roces, vibraciones y posibles daños ocasionados por otras instalaciones existentes en el falso techo, garantizando así una instalación mucho más robusta y duradera a largo plazo.
El trabajo de canalización y guiado del cableado fue, sin duda, la parte más laboriosa de toda la instalación, pero también una de las más importantes para garantizar un resultado profesional, fiable y preparado para muchos años de funcionamiento continuo.
Instalación del armario de seguridad y videograbador
Con el tendido de cableado ya preparado, la siguiente fase de la instalación consistió en montar el armario metálico de seguridad donde iría alojado el sistema de grabación de videovigilancia.
La ubicación elegida fue el cuarto de contadores eléctricos del portal, una zona discreta y de acceso restringido que permitía mantener el videograbador protegido frente a manipulaciones, accesos no autorizados o posibles actos vandálicos.
Uno de los aspectos curiosos de esta instalación fue que, a diferencia de muchas otras comunidades de propietarios, el cuadro eléctrico de servicios generales del edificio no se encontraba ubicado dentro del propio cuarto de contadores. Esto nos obligó a realizar un análisis previo de la instalación eléctrica existente para localizar correctamente los circuitos disponibles y determinar desde qué punto alimentar el sistema de videovigilancia.
Para ello fue necesario identificar la distribución de los distintos magnetotérmicos y comprobar qué líneas daban servicio a cada zona común del edificio, realizando posteriormente una derivación eléctrica segura desde una caja de derivación encastrada hacia una de superficie, desde la cual alimentamos el sistema utilizando cableado eléctrico de tres conductores con recubrimiento de PVC.
La conexión eléctrica se realizó mediante borneros y punteras de conexión, garantizando un empalme mucho más seguro, fiable y profesional frente a otras soluciones menos adecuadas para este tipo de instalaciones permanentes.
Una vez preparada la alimentación eléctrica, procedimos a instalar el armario metálico de seguridad y a montar en su interior:
- El videograbador de cámaras de seguridad.
- Los soportes de fijación.
- La organización del cableado de red y alimentación.
Además, todo el cableado de red fue correctamente identificado y etiquetado para facilitar futuras labores de diagnóstico, mantenimiento o ampliación del sistema, diferenciando claramente cada una de las zonas del portal y cámaras instaladas.
Este tipo de organización interior resulta especialmente importante en instalaciones comunitarias, ya que permite trabajar posteriormente sobre el sistema de forma mucho más rápida, segura y ordenada.
Finalmente, el videograbador quedó instalado y fijado dentro del armario, dejando preparada toda la infraestructura necesaria para la conexión definitiva de las cámaras de seguridad y las posteriores pruebas de funcionamiento del sistema.
Instalación y ajuste de las cámaras de seguridad
Una vez completado todo el tendido de cableado y la instalación del sistema de grabación, procedimos al montaje definitivo de las cámaras de videovigilancia en las distintas zonas comunes del portal.
Las cámaras fueron ubicadas estratégicamente para maximizar la cobertura de:
- accesos interiores,
- zonas de paso,
- distribuidores,
- pasillos,
- y áreas susceptibles de actos vandálicos.
Durante la planificación se buscó además que la instalación resultase lo más discreta e integrada posible dentro de la estética del edificio, manteniendo al mismo tiempo ángulos de visión amplios y efectivos para la identificación de incidencias.
La instalación se realizó utilizando cámaras domo IP de alta resolución, fijadas directamente sobre techo y configuradas posteriormente para optimizar:
- enfoque,
- iluminación,
- compensación de contraluces,
- y cobertura real de cada zona vigilada.
Además de la instalación física de las cámaras, también aprovechamos esta fase para colocar la cartelería obligatoria de videovigilancia exigida por la normativa vigente en materia de protección de datos.
Aunque legalmente la señalización únicamente era necesaria en los accesos al portal, en esta comunidad decidimos reforzar su presencia instalando carteles adicionales en distintos puntos interiores del edificio.
Con ello se buscaba no solo cumplir con las obligaciones legales derivadas del RGPD y la normativa de videovigilancia, sino también potenciar el carácter preventivo y disuasorio del propio sistema de seguridad frente a posibles actos vandálicos o comportamientos incívicos.
También se prestó especial atención al acabado final de la instalación. Todos los huecos de acceso realizados durante el tendido de cableado y paso de canalizaciones fueron posteriormente cerrados mediante tapas de registro perfectamente integradas en el techo, permitiendo mantener el acceso técnico para futuras labores de mantenimiento sin comprometer la estética de las zonas comunes.
De esta forma, la instalación conserva un aspecto limpio, discreto y profesional, minimizando el impacto visual de la infraestructura de videovigilancia sobre el edificio y dejando todas las derivaciones y registros ocultos de manera segura y accesible.
El resultado final fue una instalación limpia, discreta y totalmente integrada en las zonas comunes del edificio, proporcionando a la comunidad un sistema de videovigilancia moderno, robusto y preparado para ofrecer una supervisión continua de las áreas comunes.
Resultado final y mejora de la seguridad en la comunidad
Con la instalación ya finalizada, la comunidad dispone ahora de un sistema de videovigilancia profesional capaz de supervisar las principales zonas comunes del portal y ayudar tanto en la prevención como en la investigación de posibles actos vandálicos.
Más allá de la propia instalación de las cámaras, este proyecto ha requerido una importante labor de planificación técnica debido a las dificultades constructivas del edificio, especialmente en todo lo relacionado con el paso del cableado y la protección de las canalizaciones sobre un techo completamente ciego de pladur.
Gracias a la combinación de una instalación cuidada, una correcta protección mecánica del cableado, el uso de cámaras inteligentes con clasificación de personas y vehículos y una distribución estratégica de los puntos de vigilancia, la comunidad cuenta ahora con una solución mucho más robusta, fiable y preparada para el día a día.
Además, y como parte fundamental de cualquier instalación de este tipo, también se realizó la colocación de la correspondiente cartelería informativa de videovigilancia, distribuyendo varios carteles por las distintas zonas del portal para reforzar tanto el cumplimiento normativo como el propio efecto disuasorio del sistema.
Junto con la instalación técnica, desde InfoRepara también nos encargamos de toda la parte relacionada con la adaptación legal y documental exigida por la normativa vigente en materia de protección de datos y videovigilancia.
Para esta comunidad de vecinos ubicada en la calle Boulevard de Salburua elaboramos un dossier completo de adecuación al RGPD que incluía:
- señalética obligatoria de videovigilancia,
- registro de actividades del tratamiento,
- documentación de información de interés general sobre protección de datos,
- definición de medidas de seguridad técnicas y organizativas generales,
- apartado específico relativo a la instalación de cámaras con fines de seguridad,
- una evaluación de riesgos específica del sistema de videovigilancia,
- las correspondientes medidas de seguridad específicas aplicadas al sistema CCTV,
- diferentes cláusulas informativas,
- y el correspondiente contrato de prestación de servicios.
Durante la elaboración de esta documentación se tuvieron especialmente en cuenta aspectos fundamentales como:
- la minimización de datos,
- la orientación adecuada de las cámaras,
- la limitación de captación a zonas estrictamente necesarias,
- el control de accesos a las grabaciones,
- los plazos de conservación,
- y las medidas destinadas a garantizar la confidencialidad e integridad de la información almacenada.
Este tipo de actuaciones no solo ayudan a reducir actos vandálicos y mejorar la seguridad, sino que también contribuyen a recuperar la sensación de cuidado y conservación de las zonas comunes, algo especialmente importante en comunidades de vecinos donde el deterioro continuado termina afectando directamente a la convivencia y a la imagen general del edificio.
El resultado final es una instalación de videovigilancia moderna, robusta y totalmente legalizada, preparada para ofrecer a la comunidad una solución fiable, discreta y adaptada tanto a las necesidades reales de seguridad como a las obligaciones actuales en materia de protección de datos.





















