Recientemente hemos llevado a cabo un ambicioso proyecto en un centro de formación profesional: la instalación completa de una nueva infraestructura de red en todo un departamento, con más de 90 tomas de red distribuidas en diferentes aulas, laboratorios y espacios de trabajo técnico. Esta intervención no solo ha supuesto un salto cualitativo en cuanto a conectividad, sino que también ha implicado una reestructuración total de la red existente, que presentaba importantes carencias tanto a nivel técnico como organizativo.
Planificación y estudio previo
Antes de iniciar cualquier instalación física, dedicamos una fase intensiva a la planificación. Realizamos un estudio detallado de la estructura del departamento, analizando los trayectos más eficientes para el cableado y asegurando una distribución equilibrada entre los diferentes armarios de comunicaciones. Esta planificación nos permitió minimizar las interferencias, evitar cruces innecesarios y optimizar la longitud de cada tramo de cable. Asimismo, se definió la ubicación idónea de los racks murales, garantizando accesibilidad y un crecimiento escalable de la infraestructura.
En la imagen que os acabamos de mostrar podéis ver el plano general del departamento donde se indica la ubicación de los armarios rack, tomas de red tanto del propio centro como del departamento, dimensiones, etc.
Reestructuración del cableado existente
Uno de los grandes retos iniciales fue enfrentarnos al cableado preexistente. La instalación original presentaba una gran cantidad de tramos desordenados, cables sin etiquetar y numerosas conexiones que ya no estaban en uso. Este escenario no solo dificultaba la gestión de la red, sino que también suponía un riesgo para su estabilidad. Por ello, procedimos a identificar manualmente el origen de cada cable, eliminando todos aquellos que eran redundantes o estaban en desuso. Esta limpieza nos permitió liberar espacio en canalizaciones y bandejas, facilitando enormemente el tendido del nuevo cableado.
El trabajo de eliminación del cableado fue costoso, ya que muchas acometidas superaban los 30 metros y estaban atadas a las rejillas aéreas. Sin embargo, era una operación totalmente necesaria y que nos llevó muchas horas de trabajo.
Instalación del nuevo cableado
Con las rutas despejadas y las canalizaciones organizadas, comenzamos la instalación del nuevo cableado. Utilizamos cable de categoría 6 con certificación Dca, cumpliendo con los requisitos de seguridad en caso de incendio para instalaciones interiores.
Había acometidas que superaban los 60 metros de distancia y era necesario lanzar 4 cables por la misma canalización por lo que, para optimizar tiempos, íbamos colocando bobinas y extrayendo cableado de red en paralelo embridándolo cada ciertos metros para evitar los nudos. De esta manera, nos subíamos a la escalera una vez y no 4 reduciendo así tiempos y evitando posibles caídas.
En las siguientes imágenes podéis apreciar las acometidas grupales de cableado de red que íbamos instalando por las canalizaciones aéreas. Metros y metros de cable perfectamente organizados para evitar enredos y conducidos, de forma equitativa, desde los armarios rack a las múltiples tomas de red instaladas en pared.
Esta fase nos llevó varios días de trabajo y kilómetros de cable pero con paciencia y pericia, llevamos el cableado de red a cada uno de los puntos previstos en el plano del cliente sin un solo incidente o daño/corte del cable.
Montaje de racks y cajas de red con precisión profesional
La instalación de los armarios rack fue una de las tareas más delicadas del proyecto. Para garantizar una colocación exacta y profesional, se utilizó nivelación láser en todo momento, tanto para los racks como para las cajas de red en pared. Esta metodología nos permitió mantener una coherencia visual y funcional en todas las aulas. Las cajas se montaron respetando la altura estándar y fueron perfectamente alineadas con otras instalaciones existentes, como tomas eléctricas.
Además, los cables fueron preparados con sumo cuidado, separando y ordenando los pares interiores para garantizar una correcta conexión. A estos cables se les instaló módulos keystone, más comúnmente conocidos como «tomas de red de pared» en los que se parchearon cada uno de los 8 hilos. En el otro extremo del keystone, un conector rj45 hembra para que los usuarios pudieran conectar sus dispositivos mediante cables de red estándares.
Todo el cableado de red que bajaba de las canalizaciones aéreas hasta las cajas de pared fue protegido mediante tubo rígido de PVC para evitar así cortes o enganches que pudieran dañar las tomas.
Panelado, organización y resultado final
Una vez finalizado el tendido de cables y crimpado en los puestos de usuario, procedimos a organizar el cableado en los paneles de parcheo. Cada latiguillo fue etiquetado para facilitar la identificación de forma inequívoca y se cuidó especialmente la organización interna de los armarios: se utilizaron pasacables y bandejas de guiado para mantener una distribución limpia. Se instalaron switches profesionales, sistemas de alimentación y, en algunos casos, electrónica de red avanzada con capacidad PoE para futuros dispositivos. El resultado final fueron armarios técnicos funcionales, accesibles y con un acabado profesional digno de una instalación de primer nivel.
Esperamos que os haya gustado este trabajo. Hemos intentado resumir al máximo posible 13 días de trabajo para la instalación de 90 tomas de red, armarios y switches enlazados con fibra óptica.
Conclusión
Gracias a una combinación de planificación estratégica, ejecución técnica precisa y control de calidad exhaustivo, hemos conseguido dotar a este departamento de formación profesional de una infraestructura de red robusta, escalable y fiable. Este tipo de actuaciones no solo mejoran el rendimiento de la red actual, sino que preparan el terreno para futuras ampliaciones y la integración de nuevas tecnologías en el ámbito educativo.















