Tras un incidente reciente en los vehículos estacionados frente a su pabellón, este cliente nos contactó para revisar su sistema de videovigilancia existente. En la fachada contaba únicamente con una cámara domo instalada en el extremo izquierdo, claramente insuficiente para cubrir la puerta de entrada, los vehículos y las inmediaciones.
Al tratarse de una fachada estrecha, una sola cámara no podía ofrecer cobertura total, por lo que tras analizar la problemática, determinamos que la mejor solución era instalar una segunda cámara en el extremo opuesto, generando una configuración de haces cruzados. De este modo, lo que no capta una cámara queda cubierto automáticamente por la otra, eliminando por completo los puntos ciegos.
Preparación de herramientas y equipos
Antes de iniciar la instalación, realizamos una previsión del material necesario para trabajar con seguridad y eficiencia. Entre las herramientas empleadas se encuentran:
- Taladro electro-neumático
- Taladro percutor
- Atornillador de impacto
- Amoraldora
- Sierra de sable y multiherramienta
- Herramientas manuales varias
Una correcta preparación agiliza la instalación y evita interrupciones durante el proceso.
Instalación del tubo rígido sobre el portón interior
El primer paso consistió en instalar un tubo rígido de pared de 25 mm por encima del portón del pabellón. Se trataba de una zona elevada y con varias instalaciones previas, por lo que tuvimos que sortear múltiples tubos existentes mediante juntas flexibles y otros elementos.
Para ello utilizamos una escalera telescópica completamente extendida, desde la cual fuimos fijando el tubo rígido mediante grapas, asegurando un trazado estable y limpio. Posteriormente, con la ayuda de una guía, pasamos el cable de red a través del tubo hasta llegar al interior de la oficina.
Canalización del cableado por el falso techo de la oficina
Una vez dentro de la oficina, retiramos varios focos del falso techo para poder trabajar con comodidad y continuar la canalización. En este tipo de instalaciones es habitual encontrar grandes superficies cubiertas por paneles aislantes térmicos o acústicos, materiales sobre los que algunos instaladores dejan apoyados los cables directamente.
Sin embargo, no es una práctica recomendable, y por eso en InfoRepara siempre optamos por instalar tubo para proteger el cableado. Esto, aunque supone invertir más tiempo y precisión, ofrece ventajas muy importantes:
✔️ Protección mecánica del cable
El aislante del falso techo no está diseñado para soportar peso, presiones puntuales ni movimientos. Un cable suelto puede quedar atrapado, aplastado o pellizcado entre el aislante y la estructura, especialmente si alguien accede al falso techo en el futuro para otras reparaciones.
✔️ Evita daños por abrasión
Los movimientos del edificio, vibraciones o pequeños rozamientos pueden provocar, con el tiempo, desgaste en la funda del cable, afectando la transmisión de datos. El tubo corrugado elimina este riesgo al actuar como barrera física.
✔️ Mayor facilidad para futuros mantenimientos
Si en el futuro es necesario reemplazar el cable o añadir uno nuevo, disponer de un tubo corrugado permite pasarlo fácilmente con una guía, sin necesidad de desmontar más techo ni manipular el aislante. Esto reduce tiempos de intervención y evita daños accidentales.
✔️ Cumplimiento de buenas prácticas profesionales
Las recomendaciones generales en instalaciones de red indican que el cable debe ir siempre canalizado, especialmente en falsos techos, tanto por seguridad como por durabilidad. Dejarlo suelto puede ser motivo de fallos intermitentes difíciles de localizar.
✔️ Evita interferencias de otros elementos
En falsos techos suelen convivir líneas eléctricas, luminarias, conductos y otros servicios. Canalizar el cable dentro de un tubo evita contactos indeseados y reduce la probabilidad de interferencias electromagnéticas.
Por todo ello, aunque la solución rápida podría haber sido dejar el cable apoyado directamente sobre el aislante, optamos por realizar una instalación correcta, segura y duradera.
Aprovechamiento de la canaleta existente y pruebas de continuidad
Para evitar añadir más tubos visibles en la oficina, aprovechamos una canaleta de pared ya instalada por el cliente, la cual contaba con espacio suficiente y solo alojaba un par de cable de datos. Por esa canaleta dirigimos el cableado de la nueva cámara hasta el videograbador.
Una vez crimpados los conectores RJ45 en ambos extremos, realizamos la verificación mediante tester comprobando que los ocho hilos del par trenzado comunicaban correctamente, garantizando la calidad de la conexión antes de pasar a la fase exterior.
Instalación exterior y revisión del cableado antiguo
Con la nueva cámara instalada y funcionando, detectamos que el cableado correspondiente a la cámara antigua estaba expuesto y embridado al exterior de un tubo de PVC, junto con otros cables de distintas instalaciones. Esto suponía falta de protección mecánica y un acabado poco adecuado para una instalación profesional.
Aprovechando la intervención, procedimos a:
- Retirar todas las bridas del conjunto de cables.
- Eliminar el viejo cable de red de la cámara antigua.
- Lanzar una nueva cometida de cable protegida, utilizando la canaleta interior y tubo exterior.
- Reinstalar y recalibrar la cámara antigua en su ubicación original, ahora con un cableado seguro y bien protegido.
Resultado final
Tras completar la instalación y renovación del cableado, el cliente dispone ahora de un sistema de videovigilancia ampliado, seguro y totalmente optimizado, capaz de cubrir los puntos críticos que antes quedaban fuera de visión.
Gracias a la configuración de haces cruzados entre ambas cámaras, se consigue una cobertura completa de la fachada, eliminando los ángulos muertos y aumentando significativamente la seguridad en la zona de estacionamiento y accesos.








