En este proyecto abordamos el despliegue completo de una red WiFi profesional en un centro de Formación Profesional donde ya habíamos realizado trabajos previos de renovación del cableado de red.
La necesidad en esta ocasión era dotar a las aulas de conectividad inalámbrica estable y gestionable, cubriendo dos plantas del edificio:
- Planta inferior: 2 puntos de acceso WiFi
- Planta superior: 10 puntos de acceso WiFi
Para garantizar un resultado robusto, ordenado y preparado para el futuro, el proyecto se estructuró en tres fases claramente diferenciadas ayudándonos de los planos aportados por el cliente (aquí un ejemplo de ellos sobre el que fuimos tomando anotaciones el día de la visita)
Fase 1: Acometida de fibra óptica entre plantas
El proyecto comenzó con la instalación de la acometida de fibra óptica multimodo OM4, encargada de interconectar el rack principal del edificio, situado en la planta inferior, con el nuevo armario de comunicaciones que se instalaría en la planta superior, estratégicamente ubicado en un aula centrada respecto al resto de aulas.
Para ello fue necesario tender aproximadamente 80 metros de fibra óptica, atravesando diferentes tipos de canalización ya existentes y adaptándonos a las limitaciones constructivas del edificio.
Inicio del tendido desde la planta inferior
La acometida se inició en la planta baja, aprovechando una rejilla aérea visible, por la que discurren otras instalaciones. Desde este punto, el trazado se complica al entrar en una zona con techo falso compuesto por lamas de aluminio, un sistema especialmente delicado por dos motivos:
- Las lamas no son fácilmente desmontables sin dañarlas.
- Los huecos de las luminarias presentan cantos vivos que pueden dañar el recubrimiento de la fibra durante el tendido.
Para poder avanzar, fue necesario desmontar parcialmente varios focos de iluminación y acceder al espacio superior, donde descubrimos que la rejilla aérea continuaba, pero a una altura considerable, fuera del alcance directo del brazo.
En esta fase se utilizó una un metro a modo de guía para asegurar un trazado recto y sin curvas a lo largo de la rejilla junto con un imán de vara extensible, lo que permitió “pescar” la punta metálica del metro y dirigirla con precisión hasta el comienzo de las canalizaciones corrugadas que subían a la planta superior. Esta técnica fue clave para poder avanzar sin forzar el cable ni realizar desmontajes mayores del techo.
Uno de los puntos más críticos del proceso fue precisamente el riesgo de abrasión de la fibra al tirar de ella por los orificios de los focos.
Para evitar que el cable rozase directamente con los cantos metálicos, se aplicó una solución sencilla pero muy efectiva:
👉 colocar un tramo de tubo corrugado abierto longitudinalmente, encajado en el borde del orificio, de modo que el cable se apoyase sobre una superficie protegida durante todo el tiro.
Este tipo de detalles marcan la diferencia entre una instalación segura y una que, con el tiempo, puede presentar microdaños internos difíciles de diagnosticar.
Llegada a planta superior y conducción hasta el aula del nuevo rack de comunicaciones
Una vez alcanzada la planta superior, la fibra se condujo hasta una caja de derivación de gran tamaño, donde se organizó el tendido y se dejó preparada para su guiado definitivo. Desde este punto, el cable se extendió inicialmente por el suelo del pasillo central de las aulas, evitando cruces innecesarios, tensiones y bucles forzados, de manera que el tendido se realizase siempre de forma controlada y sin esfuerzos mecánicos.
A diferencia del cableado de cobre UTP, la fibra óptica es mucho más sensible a curvas cerradas y cambios bruscos de dirección. Ángulos excesivamente pronunciados pueden provocar microcurvaturas o macrocuvaturas en la fibra, generando atenuaciones, pérdidas de señal e incluso roturas internas que no siempre son visibles desde el exterior. Este tipo de daños puede manifestarse con el tiempo en forma de cortes intermitentes o degradación progresiva del enlace, por lo que un tendido limpio y sin forzar es fundamental.
Para minimizar riesgos durante la instalación, se preparó previamente el trazado de tubo corrugado sobre el suelo, canalizando la fibra por su interior antes de elevarla al techo. Esta técnica permite evitar tirones y esfuerzos innecesarios sobre el cable, especialmente en zonas con techo de lamas de aluminio, donde el rozamiento y los cantos vivos suponen un riesgo añadido.
Una vez pasada la fibra por el interior del tubo, se desmontaron las hileras de focos necesarias y se procedió a la instalación progresiva del tubo hasta alcanzar la pared del aula donde se ubicaría el nuevo armario rack.
En el último tramo, ya por encima del techo falso de la planta superior, la fibra se canalizó mediante una combinación de tubo rígido y tubo corrugado, utilizando manguitos de unión para asegurar una transición limpia, protegida y fácilmente accesible desde la pared hasta la ubicación final del armario de comunicaciones.
Esta solución permite:
- Proteger mecánicamente la fibra óptica.
- Mantener una instalación ordenada y accesible.
- Cumplir con buenas prácticas en entornos educativos y técnicos.
Con la acometida de fibra óptica completamente finalizada y verificada, quedó preparado el escenario para la segunda fase del proyecto, centrada en el despliegue del cableado de red estructurado hacia cada uno de los puntos de acceso WiFi de las aulas.
Fase 2: Instalación del armario de comunicaciones y distribución del cableado WiFi
Con la acometida de fibra óptica completamente finalizada y verificada, se dio comienzo a la segunda fase del proyecto, centrada en la instalación del nuevo armario de comunicaciones y en la distribución del cableado de red estructurado hacia los puntos de acceso WiFi de las aulas de la planta superior.
Instalación del armario rack en aula técnica
En una de las aulas de la planta superior, estratégicamente ubicada y centrada respecto al resto de aulas, se instaló un armario rack mural de 6U, que actuaría como nodo principal de comunicaciones de esta planta.
En su interior se integraron los siguientes elementos:
- Switch Ubiquiti Pro Max 16 PoE, equipado con puertos EtherLightning para una mayor fiabilidad y calidad de enlace.
- Panel de parcheo de red UTP categoría 6.
- Panel de parcheo de fibra óptica multimodo.
- Regleta de alimentación y organización interna del cableado.
El enlace entre este rack y el armario principal del edificio se realizó mediante latiguillos de fibra óptica multimodo OM4, idénticos en ambos extremos. Aunque el cable de fibra instalado dispone de cuatro pares de fibras, para esta solución fue suficiente utilizar un único par, dejando el resto como reserva para futuras ampliaciones o nuevos servicios.
Para el parcheo de cobre se emplearon latiguillos de categoría 6 oficiales de Ubiquiti, también con tecnología EtherLightning, garantizando uniformidad, calidad y fiabilidad en todo el conjunto.
Desde el armario rack parten varios tubos rígidos de PVC en vertical, diferenciando claramente los distintos servicios: por uno de ellos discurre la fibra óptica proveniente de la planta inferior, mientras que por el resto se canalizan los cables UTP categoría 6 DCA que alimentan los puntos de acceso WiFi de las distintas aulas.
A lo largo de todo el trazado fue necesario adaptarse a diferentes condicionantes geométricos del edificio, como vigas estructurales, cambios de nivel, curvas pronunciadas y la presencia de otras instalaciones ya existentes. Para resolver estas situaciones se empleó una combinación de tubo rígido de PVC con tubo flexible industrial de alta resistencia al aplastamiento, unidos mediante manguitos híbridos roscados (rígido–flexible). Esta solución permite salvar obstáculos y realizar curvas a medida sin forzar el cableado, algo que con tubo rígido exclusivamente habría requerido múltiples codos y habría dificultado el paso de los cables.
A partir del tramo vertical, la canalización continúa de forma horizontal por el chaflán superior de las paredes, desde donde se realiza el reparto del cableado hacia las diferentes aulas. A nivel de diseño se tomó una decisión clave: emplear varios tubos rígidos de 25 mm en lugar de un único tubo de mayor diámetro, lo que permite mantener los tubos holgados y sin saturación, facilitar el paso de los cables durante la instalación y dejar capacidad de crecimiento futura, evitando así el problema habitual de canalizaciones completamente llenas que impiden añadir nuevos cables sin obras adicionales.
Se trata de una solución ordenada, profesional y preparada para ampliaciones futuras, especialmente adecuada para entornos educativos y técnicos.
Panel de parcheo modular con keystones RJ45
En lugar de utilizar un panel de parcheo tradicional con punzonado de los ocho hilos de cada cable, se optó por un sistema modular basado en keystones RJ45 doble hembra.
Este sistema ofrece varias ventajas claras:
- Permite sustituir o retirar un cable concreto sin desmontar el panel completo.
- Evita tirones y tensiones innecesarias sobre el cableado.
- Facilita enormemente las tareas de mantenimiento y futuras modificaciones.
Todos los cables están perfectamente etiquetados, utilizando bridas con soporte de etiqueta, donde se indica el número de aula al que corresponde cada toma y, por tanto, el punto de acceso WiFi asociado.
Verificación y certificación básica del cableado
Como en todas nuestras instalaciones, absolutamente todos los cables UTP fueron comprobados con tester, verificando la correcta continuidad de los pares antes de su puesta en servicio.
Este paso, que a menudo se omite, es fundamental para evitar problemas de red a medio y largo plazo.
Con el armario de comunicaciones instalado, el cableado distribuido y todas las líneas verificadas, quedó preparada la infraestructura para afrontar la siguiente fase del proyecto: el trazado final dentro de las aulas y la instalación de los puntos de acceso WiFi.
Fase 3: Trazado en aulas e instalación de los puntos de acceso Wi-Fi
Una vez completada la instalación del armario de comunicaciones y la distribución principal del cableado, se abordó la fase final del proyecto: el trazado del cableado dentro de las aulas y la instalación de los puntos de acceso Wi-Fi.
Canalización por techo e instalación de puntos de acceso
Toda la instalación se realizó por techo y mediante canalización vista, dejando el cableado fuera del alcance del alumnado, evitando manipulaciones accidentales y garantizando una mayor durabilidad, accesibilidad y facilidad de mantenimiento. Para ello se empleó principalmente tubo rígido de PVC, combinado con distintas soluciones de curvado según las necesidades de cada tramo.
A lo largo del trazado fue necesario adaptarse a vigas, luminarias y otras instalaciones existentes, utilizando una combinación de curvas rígidas, curvas flexibles prefabricadas y tramos de tubo flexible industrial, unidos mediante manguitos mixtos. Esta solución permitió salvar obstáculos de forma limpia, sin forzar el cableado ni dificultar su paso.
En los puntos donde el cable debía continuar hacia otras aulas y, al mismo tiempo, derivar hacia un punto de acceso WiFi, se utilizaron piezas en “T” de tubo rígido, evitando cajas de registro voluminosas y manteniendo una estética ordenada. Desde estas derivaciones se realizó la bajada final hasta cada punto de acceso, respetando siempre los radios de curvatura y una correcta fijación.
Instalación de los puntos de acceso Wi-Fi
Los puntos de acceso Wi-Fi se instalaron en techo, en ubicaciones estudiadas para ofrecer una cobertura homogénea dentro de cada aula.
Este tipo de colocación es la más adecuada en entornos educativos, ya que mejora la propagación de la señal y reduce sombras o zonas de baja cobertura.
Cada punto de acceso queda alimentado directamente por el switch PoE del armario rack, simplificando la instalación y eliminando la necesidad de tomas eléctricas adicionales en las aulas.
Os dejamos aquí fotos de algunas de las aulas con sus puntos de acceso Wi-Fi instalados en el techo:
Limpieza, orden y finalización del trabajo
Este tipo de instalación requiere inevitablemente taladros, cortes de tubo y manipulación de materiales, lo que genera polvo y restos durante el proceso.
Una vez finalizados los trabajos, se realizó una limpieza completa de las zonas de trabajo, dejando aulas y pasillos en perfecto estado de uso.
El resultado final es una instalación:
- Robusta y protegida.
- Estéticamente ordenada.
- Técnica y funcional.
- Preparada para ampliaciones futuras.
Puesta en marcha, adopción y gestión centralizada de la red Wi-Fi
Una vez finalizada la instalación física y verificado el cableado, se realizó la puesta en marcha de la red Wi-Fi mediante el sistema de gestión de Ubiquiti. Todos los puntos de acceso quedaron correctamente adoptados y alimentados por PoE+ desde el switch USW Pro Max 16 PoE, centralizando la energía y el control desde el rack y facilitando la gestión y el diagnóstico remoto.
Tal y como se observa en el panel de gestión, todos los puertos están operativos, sin anomalías, negociando a 1 GbE y con consumos PoE estables. Cada punto de acceso fue identificado por aula, manteniendo coherencia entre el etiquetado físico, el panel de parcheo, los puertos del switch y la nomenclatura en el controlador.
Gracias a la plataforma UniFi, el centro dispone ahora de visibilidad y control en tiempo real de la red inalámbrica, lo que convierte la instalación en una solución no solo funcional, sino preparada para el mantenimiento y la evolución futura.
Conclusión del proyecto
Este proyecto de despliegue Wi-Fi en un centro de formación profesional se ha ejecutado en tres fases claramente diferenciadas, cuidando tanto la parte técnica como el acabado final:
- Acometida de fibra óptica entre plantas, protegida y preparada para crecimiento.
- Instalación de un armario de comunicaciones bien dimensionado y ordenado.
- Distribución del cableado por aulas mediante canalización robusta, segura y ampliable.
- Instalación de puntos de acceso Wi-Fi en ubicaciones óptimas.
- Puesta en marcha y gestión centralizada del sistema.
El resultado es una red inalámbrica estable, escalable y gestionable, diseñada para soportar el uso intensivo propio de un entorno educativo moderno.























