Ya os adelantamos que este post va a ser breve pero a veces nos quedamos sorprendidos de lo que nos encontramos cuando visitamos a nuestros clientes.
En esta ocasión, se trata de una fotocopistería de Vitoria que nos llamó para organizar el cableado de red por el cual tenía el switch y el router colgando de mala manera.
La verdad es que a veces nos cuesta entender cómo o, en qué momento, se llega a estas situaciones. Podemos llegar a entender que la manguera de cables sea tal que la puerta no cierre, pero de ahí a dejar todo colgando de mala manera hay un gran paso.
El punto de partida
Es muy habitual, cuando acudimos a solucionar un problema por el que nos han llamado, que se descubran otros problemas subyacentes u ocultos que a veces ni el propio cliente conoce.
Nada más ver la situación que presentaba la caja empotrada en pared, lo vimos claro. La verdad es que no tenía visos de ser una asistencia técnica compleja ni difícil ya que simplemente había que recortar la longitud del cableado para que así pudiera entrar sin presión en el interior de la caja empotrada. Sin embargo, la historia tomó un rumbo diferente al esperado.
Os lo contamos…
Pero antes, debemos indicar que estas situaciones normalmente no son culpa directa del cliente, sino de la empresa que hace la instalación y no tiene en cuenta estos pequeños detalles. Además del cableado de red, en esa caja tiene que entrar el router y/o un switch para dar conectividad a todos los puestos instalados a lo largo del local.
Manos a la obra
Recortamos todo los cables para que tuvieran una longitud menor, sin pecar en que fuera excesivamente cortos y así poder maniobrar con ellos. Una vez crimpados los terminales, procedimos a comprobar todos los cables de extremo a extremo para verificar que la continuidad de los hilos fuera correcta.
Y aquí nuestra segunda sorpresa, bueno… segunda y tercera:
- Las tomas no estaban identificadas extremo a extremo por lo que era imposible saber qué correspondía a qué toma de las empotradas en pared/suelo.
- Los keystones (tomas de red hembras) tenían mal parcheados los hilos en la gran mayoría de ellas: hilos sueltos y orden sin cumplir el estándar TIA.
Le comentamos a nuestro cliente en qué situación se encontraban las tomas, ya que él si que nos había indicado que, a veces, las máquinas perdían conexión de forma aleatoria. Llegados a este punto, decidió lo que era más lógico: dejar todas las tomas de red del local en condiciones.
Y eso fue, ni más ni menos lo que hicimos: fuimos desmontando toma por toma y parcheando los hilos uno por uno. Finalmente, testeamos todo el cableado de red para comprobar que la comunicación estuviera libre de errores.
Y, aunque el tamaño del router era notable, pudimos meter todo en la caja empotrada y cerrar la puerta sin mayor complicación.
La presentación y el orden SI importan
Meter todo a presión en la caja tal y como estaba en la primera foto también hubiera funcionado. Bueno, realmente no porque en los extremos opuestos del cableado los hilos no estaban bien parcheados.
Sin embargo, es importante que el cableado de red esté organizado por los siguientes motivos:
- Es la primera causa por la que las puertas de los armarios rack o cajas empotradas no cierran.
- Permiten identificar errores en el cableado de red de una forma más sencilla al estar el cableado identificado y organizado.
- En caso de tener que manipular la zona, tirar de un cable enredado puede provocar el arrastre y desconexión de otro. Y esto es muy habitual ya que en muchas ocasiones, las patillas de anclaje de los terminales de red RJ45 suelen estar cedidas o rotas y un pequeño tirón provoca la desconexión inmediata del cable.


